Hitch Hiking in Hawaii 2023
- johahoney
- 7 feb 2023
- 7 min de lectura
Actualizado: 29 nov 2023
Hitch hike se ha convertido en una forma de transportarme bastante interesante en Hawaii. Aquí explicare por qué y les contare un poco acerca de mi experiencia.

En Hawái, donde la esencia especial de la isla se refleja en su gente, el transporte puede ser tan singular como el lugar mismo. El transporte público, aunque gratuito, es escaso, especialmente para llegar a los lugares más destacados. Alquilar un carro es funcional, sobre todo en grupo o entre dos personas, pero puede generar la presión de tener que devolverlo pronto, limitando la diversión y el presupuesto del viaje. En tres días de alquiler, el gasto puede ascender fácilmente a unos $180 para dos personas, considerando lo más práctico y económico, más el costo del combustible, que podría ser alrededor de $120. Al final, cada persona termina pagando aproximadamente $150 por tres días.
Les presento una alternativa: el "hitchhiking" o, como diríamos en Venezuela, pedir la cola. Inicialmente, este enfoque generaba cierta angustia, influenciada por experiencias previas en un país donde estas acciones podrían considerarse peligrosas. También pensaba que viajar en una pick-up sería más seguro, con la opción de saltar y alejarse si algo parecía extraño. Sin embargo, estas creencias cambiaron con la experiencia.
La dinámica es simple: decidir salir sin tener un medio de transporte planificado, mentalizarse para caminar con la esperanza de que alguien amable se detendrá y ofrecerá un viaje. Salgo entusiasmada, considerando esto como una aventura. Mientras camino, hablo con compañeros, miro alrededor si estoy sola y, por supuesto, escucho música. Cuando los autos comienzan a circular, levanto el pulgar con una gran sonrisa, con la esperanza de que un solo intento sea suficiente. Si no es así, continúo caminando y rezo por algún alma caritativa que me recoja en el camino.
Finalmente, alguien se detiene. Me acerco a la ventana, evalúo cómo se siente mi cuerpo con respecto a la persona (el conductor), y si todo parece bien, ¡vamos! La mayoría de las veces, el primer conductor nos lleva al destino deseado; otras veces, nos acercan y repetimos el proceso. Esto siempre ocurre con la luz del sol, pero se vuelve un poco más complicado cuando llega la noche. La angustia crece, surgen preguntas sobre cómo regresar a casa, en qué dirección ir y si alguien nos recogerá. La ansiedad está a flor de piel, pero luego viene la acción. Salgo hacia la calle que me dirigiria al lugar donde habito, comienzo a caminar usando mi linterna o el flash del celular y empieza el juego. Algunos autos no se detienen, la preocupación aumenta, y justo cuando parece que pierdo las esperanzas, ¡boom! Alguien se detiene, celebramos internamente y recuerdo que la intuición vuelve a ser activada. Si todo parece bien, nos montamos; si no, adiós y seguimos intentando.
Mi parte favorita de este modo de transporte comienza cuando nos subimos a algún auto y comenzamos a conversar con el conductor. Al principio, las preguntas típicas sobre el lugar de origen y el tiempo en Hawái, pero a medida que avanza el viaje, la conversación profundiza y terminamos reflexionando sobre la fortuna de la conexión con ese extraño que no solo nos llevó de un punto A a un punto B, sino que también nos ayudó a ver otra perspectiva sobre cualquier cosa que surgió durante el viaje.
Recientemente, comencé a llevar un registro del nombre de la persona que nos da la cola y de dónde son. Además, siempre descubro buena música en estas experiencias, así que en algunos casos, haré mención de ciertas canciones que sonaban de fondo en esas conversaciones. El "hitchhiking" no es solo una forma de transporte; es una ventana a nuevas conexiones y perspectivas en el vibrante tejido de la vida en Hawái.
COMENCEMOS :)
Comienzo con Mohammed un joven de Egipto que se mudó hace 1 año y medio a Hawaii, anteriormente vivió en Alaska por 6 años y se cansó del frio, así que Hawaii le pareció el mejor destino para sentirse más cerca de casa. Trabajador de delivery para Dominos Pizza (iba en camino a su trabajo cuando nos recogió).
Update: Nos lo volvimos a encontrar, y fue un poco real: nos dijo (bromeando) ¨next time I´ll be in a different car and different color so, you don´t recognaze me¨. Okay bro.
Update 2: nos volvimos a encontrar a Mo cuando esperábamos por Miriam para irnos de paseo en el carro que juntas rentamos, Yoon había dejado su paraguas en el carro de Mo la ultima vez que nos dio la cola.
Jeff de Florida, un señor que iba en camino a su casa cerca de donde nos recogió y nos contaba que le gusta mucho skateboard, tiene dos hijos y su esposa tiene sangre hawaiana y puerto riqueña. Él de descendencia irlandesa-italiana. Sobreviviente de cáncer y muy entregado a vivir la vida lo más que pueda, para ver a sus hijos crecer y formar su propio camino. Regreso a Hawaii con su familia luego de superar el cáncer.
Nadia de Hawaii, una señora en su traje de baño rojo de dos piezas, su cabello mojado aun, se notaba que acababa de salir de la playa al igual que nosotras. Tenía muy buena música, de hecho, una de las canciones que me gusto fue: go for it by Vaya Liya. Con Nadia conversamos como en Hawaii está la sensación de que no necesitas de mucho para vivir en paz y feliz, lleno de ¨aloha¨. Una vida simple y meaninful es el plato principal de esta tierra -o es como los locales lo perciben-.
Gregory de California, se presentó con un nombre Hawaiano que desafortunadamente no puedo recordar. Tiene dos hijas, una de mamá jamaiquina y otra hija con una señora de Japón. Él nos recogió saliendo del círculo de tambores (en la noche) y nos contaba que él vive a una hora y media de allí, pero que manejar cada domingo al ¨Lawn¨ no le molesta en lo absoluto porque le encanta la energía del círculo. La conversación con él se tornó bastante interesante, hablamos sobre las diferencias y desacuerdos que los humanos vivimos, y como todo eso es parte del ciclo de la vida, así como el respeto que nos debemos aun y cuando pensamos-vivimos diferente, también nos contaba que es veterano de la guerra y ha viajado por centro América en un par de ocasiones. Un señor que tenía un montón de cosas por compartir con nosotras. Nos aconsejó que estudiáramos astrología y numerología porque el mundo esta cambiando muy rápido y ese será el nuevo lenguaje para entender un poco mejor este cambio, o al menos experimentarlo con un poco más de consciencia.
Mike and Reef, aparentemente padre e hijo, provenientes de Pensilvania. Unas personitas muy agradables que venían de visitar Kona side y me contaban que la pasaron genial, que no estaba lloviendo tanto como esta lloviendo de este lado, las playas aparentemente son completamente de arena y no de piedras. Reef un chico como de 16 años que se unió en la conversación apenas se sintió seguro de ser el mismo.
The drugs guy. Estaba con Tory cuando este chico paró para acercarnos a casa. La verdad al principio no sabía si me subiría o no en ese carro. Pero me arriesgue y nos montamos. El chico en todo el camino hablo de drogas con toda la libertad del mundo, el iba conversando con Tory y yo iba pendiente de que nos dirigiéramos a nuestro lugar. Por supuesto que fue un viaje full de emociones, metafóricamente hablando.
Una tarde que decidí salir solita, me recogió un señor como de 70 años en su pickup roja. Iba en la parte de atrás y no hubo mucha interacción entre nosotros más allá de lo necesario.
Otra pickup que nos recogió a Yoon, Tori y a mi pero el viaje no duro ni 30 segundos porque nos confundimos y la calle en donde teníamos que cruzar estaba a la vuelta de la esquina, y ese señor continuamos su camino diferente al nuestro.
Clayton and Kairin, parecían una pareja joven, también venían de Kona y estaban encantados con la diferencia del paisaje por allá. Ambos provenientes de Oregon. Los dos muy amables y buena onda.
Jason from New York, un chico que nos dio la cola al town, un chico muy simpático que iba en camino a una fiesta que había organizado con sus amigos una fiesta con la temática de los años 60-70. Jason nos comentaba que tiene ya 3 años aquí y este considerando mudarse a ¨mainland¨.
Pancho, este señor iba en el sentido contrario a donde nosotras íbamos, pero se detuvo y nos ofreció llevarnos a donde nos dirigíamos. Debo confesar que no me sentí segura del todo en el momento porque en mi cabeza decía porque se va a devolver para llevarnos, pero al final nos montamos y conversando nos contó que desde que nació vivió en Honolulu pero que allá es ¨too much trouble¨, y por eso hace unos 29 años se mudó a the big island, también nos conto que tiene 10 hijos y que viven en Seattle. Nos enseñó el significado de la palabra Bunis: Jungle. Lo que al principio me pareció un poco sospechoso se convirtió en un paseo agradable.
Cevero o como nos pidió que lo llamáramos Raimond, un señor muy agradable, que nos dio varios consejos sobre que lugares visitar y evitar la oleada turística.
Kassandra, vecina de la granja donde nos estabamos quedando entonces. Tiene 13 años viviendo en South Rd. Easy to talk to.
Señora nativa de Rusia que vive en Opihikao, on the way to Kai´s place.
Jamaica, nativa de South Carolina. Psicologa y directora de de un programa para incentivar a los jóvenes a continuar su carrera universitaria. Ella fue muy dulce, me conto que ya esta en un momento de su vida en donde se esta preguntando, ¨que es lo que quiero hacer ahora que mis hijos son grandes¨. También me explico como es el proceso aquí para poder realizar un master degree. Me ofreció trabajo para el summer en una de las escuelas en las que ella trabaja, me explicaba que era difícil encontrar a alguien con un titulo universitario en psicología en esta área y es el requisito principal para esas posiciones. Lo más genial es que la escuela le pago el master degree. No tengo idea si sea una buena idea que me mude para el east side of the island, but we will see…
And others that I don’t have much information because, we just ride on the back of a pickup…

*La diversión nunca acaba, es solo la mente apurada que como siempre se anticipa a lo que esta aún no está sucediendo.





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